De un tiempo a esta parte siento gran atracción por la fotografía al atardecer, a esa hora en que el sol acaba de esconderse y comienza el encendido de las farolas. Tiene sus riesgos, pues si no se sujeta bien la máquina o no tiene un buen apoyo, las imágenes pierden nitidez, y no digamos si alguien pasa por delante a cierta velocidad, pues parece más bien una figura fantasmal. Pero el caso es, que estando en los románticos paseos del Salón a la caza de esa foto que siempre busco pero que nunca sale, llegaron por allí unas parejas de jóvenes y con sigilo y silencio subieron al quiosco de la música. Sin mediar palabra entre ellos, colocaron un radiocasete y empezó a sonar un tango. Cada pareja comenzó a bailar al son de aquella música porteña como si de un rito se tratara, como el rezo habitual de las vísperas en un convento, algo obligado que aquellos jóvenes argentinos tenían que realizar, con la devoción y el recogimiento de esa hora mágica del atardecer, tan efímera pero tan bella. Lástima que la música no se oyera con una calidad de sonido superior
AMERIZAJE FORZOSO EN LA HERRADURA
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[image: 1024]
*Heinkel He-111 del Museo del Aire. -Foto Califa-*
La leyenda local.-
*E*n plena conflagración civil española, en cierta anochecida, los v...
Hace 1 día

2 comentarios:
¡Genial,Manuel!
Como todo a lo que nos tienes acostumbrados.
Haznos buen acopio de fotos otoñales granadinas para compartir con los amigos. Un abrazo desde el "trópico"
se me hace raro, ver a una señorita bailar tango con pantalones vaqueros. Pero interesantisima tu aportacion.
un cordial saludo
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