jueves 2 de febrero de 2012

MUNICIPIUM FLORENTINO ILIBERRITANUM

TEATRO ROMANO DE ILIBERIS
Amaneció un hermoso día y apetecía salir, decidí subir por la Cuesta de San Ildefonso y las Veredillas de San Cristóbal hasta el mirador del mismo santo. Después de contemplar la leve bruma que envolvía la colina de la Alhambra y que se extendía hasta la vega como un suave manto blanquecino, la ligera y fresca brisa fue limpiando poco a poco la atmósfera y permitiendo distinguir cualquier detalle en toda la panorámica. Continué mi paseo por San Bartolomé hasta salir a Pagés y tomar la cuesta de San Gregorio Alto, atravesé la Plaza de la Cruz de Piedra y me dispuse a subir hasta el cerro del Aceituno, junto a la ermita de San Miguel. Desde allí el panorama se ensanchó e invitaba a hacer un recorrido visual desde Sierra Nevada hasta los confines de la Vega, más allá de Sierra Elvira, donde un punto blanco encaramado en un lejano risco sugería que se trataba del Castillo de Moclín, no en vano había servido en la antigüedad para recibir y transmitir señales desde la Torre de la Vela.
Pero he aquí mi sorpresa al pasar la vista por el cercano Albaicín que desde mi posición dominaba a la perfección, justo por las Veredillas de San Agustín y el Carril del mismo nombre que forma un semicírculo que rodea un hermoso Carmen. Precisamente en esa finca acababan de remover tierra y desbrozar el abundante follaje que dejaba al descubierto lo que siempre había intuido: los restos del teatro romano del antiguo Municipium Florentino Iliberritanum…
Desperté con dolor de cabeza mientras la lluvia se deslizaba abundante por los cristales del ventanal…, sentí gran decepción ¿todo había sido un sueño?    

viernes 27 de enero de 2012

HIDALGOS

PRIVILEGIO DE BRAGUETA
Ser hidalgo en España en el siglo XVI suponía tener ciertos privilegios entre los que destacaba el estar exento de pagar determinados tributos. Normalmente esta dignidad procedía de méritos guerreros de ellos mismos o de sus antepasados, pero en esa época los datos demográficos en el creciente imperio español dejaban mucho que desear. Aunque la natalidad era muy alta, la de mortalidad era casi igual, de modo que la media de vida estaba situada entre los 35 y 45 años de edad. Dada la necesidad de hombres para la guerra y braceros para sus tierras, los reyes creaban ordenanzas para cubrir esa falta. Juan II de Castilla dispuso la llamada “Contribución de la sangre” o servicio militar obligatorio, según el cual, uno de cada cinco hijos varones debía servir al ejército, una disposición que Felipe V retomó con la figura de las Quintas a principio del siglo XVIII, con lo que intuimos el calificativo de “quintos” que se daba hasta hace muy poco a los primerizos en el servicio militar. Para paliar la necesidad de disponer de suficientes soldados la Corona de España creó la “Hidalguía de bragueta”, llamada así despectivamente por los hidalgos de linaje, pues para conseguirla era mérito suficiente tener siete hijos varones consecutivos vivos. La gozaba el padre y toda su familia en vida de este, aunque no era sucesoria.
En el Archivo de la Real Chancillería de Granada se conserva un pleito de 1530 del individuo Marcos de Madrid contra el Concejo de Almagro por no guardar y respetar el privilegio de padre de doce hijos que tiene concedido, cuyo testimonio adjunta a la demanda, y que le libraba de pagar ciertos tributos.
Pero esta curiosa historia nos la cuenta mucho mejor Beatriz de Miguel Albarracín donde se puede acceder a través de este enlace:
Allí podemos contemplar además el documento completo de uno de tantos tesoros que se conservan en este prestigioso archivo de Granada,  el ARCHIVO DE LA REAL CHANCILLERÍA, al que desde aquí sólo pretendo dar publicidad y que sea mejor conocido.

miércoles 28 de diciembre de 2011

LAS HOJAS MUERTAS

LES FEUILLES MORTES
Después del árbol que vino de Oriente, cuyas hojas se tintan de ese amarillo luminoso, los nuestros, los de toda la vida, se tornan dorados y sus hojas se mecen con la brisa hasta que el viento o el agua las arrastra. Ha llegado el invierno, sí, pero que nuestros recuerdos, los bellos recuerdos, no se los lleve la noche fría del olvido al igual que decía aquella bella canción francesa:
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
les souvenirs et les regrets aussi
et le vent du nord les emporte
dans la nuit froide de l'oubli.
Sí, esto decía la inolvidable música de Las hojas muertas, cuya melodía debería sentirse al leer estas líneas, pero que prefiero que cada cual la recuerde y la escuche en su mente como un fondo silencioso que evoque sus propios recuerdos.

domingo 27 de noviembre de 2011

RINCONES DE GRANADA

EL JARDÍN BOTÁNICO
Adosado a los edificios universitarios se encuentra el Jardín Botánico, perteneciente a la Universidad de Granada. Fue creado en 1840 tras varias décadas de intentos fallidos, dependiendo de la Facultad de Filosofía.
Fue pensado como institución científica para el estudio de los vegetales y como apoyo a las enseñanzas de Medicina, Farmacia y Ciencias. Su primer director fue el botánico, y por entonces decano de la Facultad de Farmacia, Mariano del Amo y Mora, del que figura un busto en bronce en el jardín junto al edificio de la Facultad. La escultura moldeada data de 1906 realizada por el escultor José Navas Parejo (1883-1953) y fue ubicada en este lugar en 1996; existe otra réplica del mismo autor en la entrada de la Facultad de  Farmacia.
Con el tiempo el jardín va perdiendo su carácter de espacio útil para las ciencias y la enseñanza convirtiéndose en un jardín ornamental anejo a la Facultad de Derecho.

El jardín conserva la estructura del siglo XIX y se pretende devolverlo a su uso original de Jardín Botánico sin dejar de ser un espacio abierto al paseo y al disfrute culto de todos los ciudadanos, ya que fue abierto al público el 14 de mayo de 1969. La original entrada de 1875 por la calle Duquesa tiene una artística verja de hierro con zócalo de piedra en la portada cuyas pilastras se adornan con dos medallones de mármol de Carrara, en ellos figuran los bustos de dos célebres botánicos: Mariano Lagasca Segura y José Antonio Cavanilles, obras del escultor Francisco Morales.
Los jardines van ordenados por calles con los nombres de destacados miembros de la Universidad. Entre los adornos hay una pequeña fuente y también se encuentra un busto de D. Fernando de los Ríos (1879-1949), erigido por el grupo parlamentario socialista a la ciudad de Granada. La talla se debe al escultor José Noja; está esculpido en bronce y levantado sobre un pedestal de piedra granítica. Fue inaugurado el 9 de enero de 1981 y descubierto por la hija del insigne político Laura de los Ríos en un acto al que asistió la Corporación Municipal en pleno y representantes de todos los partidos políticos y de la Universidad. 
A la sombra de las variopintas especies de arbolado allí existentes: acacia del Japón, castaños de Indias, caqui de Virginia, mezclados con los puramente mediterráneos como el ciprés, la morera, el alcornoque o la encina, uno se siente cautivado por el ambiente de serena paz que allí se respira. Así se comprende que un día, estando en la sección de floricultura y junto al milenario árbol de las pagodas, el Ginkgo, fue motivo de inspiración para Elena Martín Vivaldi y compusiera un bello poema que más tarde, en el mes de noviembre de 1996, la dirección del Jardín Botánico de la Universidad y la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía tuvieron a bien colocar en una placa de bronce al pie de dicho árbol en el cual se lee:
Un árbol, bien, amarillo
de Otoño. Y esplendoroso
se abre al cielo, codicioso
de más luz. Grita su brillo
hacia el jardín. Y sencillo,
libre, su color derrama
frente al azul. Como llama
crece, arde, se ilumina
su sangre antigua. Domina
todo el aire rama a rama.
Todo el aire, rama a rama,
se enciende por la amarilla
plenitud del árbol. Brilla
lo que, solo azul, se inflama
de un fuego de oro: oriflama.
No bandera, Alegra fuente
de color: Clava ascendente
su áureo mástil hacia el cielo.
De tantos siglos su anhelo
nos alcanza, luz de Oriente.
Amarillo, aún no imagina
el viento, la desbandada
de sus hojas, ya apagada
su claridad. Se avecina
la tarde gris. Ni adivina
su soledad, esa tristeza
de sus ramas.
Fue certeza
alegría - ¡Otoño! - Faro
de abierta luz.
Desamparo
después. ¿Dónde tu belleza?
(Del libro "FUENTES DE GRANADA, Pilares, Cruces y Monumentos en sus calles" del autor de este blog)

viernes 18 de noviembre de 2011

AMARILLO

 
 A los que les brilla la calva o peinan canas ya se les pondrá cuesta arriba tener que aprender chino, pero seguramente sus nietos no pensarán lo mismo, ya que tal como progresa esa gran nación oriental no tendrán más remedio que hacerlo obligados por unas relaciones cada vez más próximas. Quizás por eso se ha llenado Granada de un árbol que procede de aquellas tierras, el Ginkgo biloba, que es lo que significan esos signos que encabezan estas líneas. Dicen de él que es un fósil vivo sin parientes en el mundo y que dura más de mil años. También se lo conoce como portador de la esperanza ya que fue uno de los pocos árboles que sobrevivió a la bomba atómica de Hiroshima. En Granada era conocido por el ejemplar existente en el Jardín Botánico (1ª imagen), al que Elena Martín Vivaldi dedicó un poema que se encuentra a sus pies. Pero en los últimos años han proliferado por distintas zonas de la ciudad, dándole un tinte especial en el otoño cuando se tiñen con su intenso color amarillo.
En calle San Jerónimo
En la Gran Vía

viernes 4 de noviembre de 2011

ESTAMPAS DE GRANADA

LA VIRGEN DE LA ALCAICERÍA
A la entrada de la Alcaicería y en los muros de la primera casa junto a la calle de los Oficios, cualquiera puede observar una pintura de la Virgen con Jesús niño en sus brazos, es de un estilo muy cercano al bizantino. Y digo cualquiera, porque a pesar de que algunos han pasado muchísimas veces por aquel lugar, quizás no se han percatado de ese detalle pictórico. Tampoco aseguraría que conocieran su origen, pero en todo caso, no recelen en preguntármelo que gustosamente los sacaré de cualquier duda.

sábado 1 de octubre de 2011

TURISMO

IMÁGENES APÓCRIFAS
-   ¡Pero con la cantidad de fotos que se pueden hacer en Italia! ¿sólo traes esta birria de imágenes?
-     No, claro que no, he hecho muchísimas más, de Venecia, sus canales, sus góndolas, sus impresionantes edificios. Y no digamos de Pisa, la Toscana, Florencia, Verona, Siena…, en fin, todas las que permite hacer una cámara digital, que son casi interminables.
-     ¿Entonces?
-    Es que verás, cuando uno llega a casa y las repasa, siempre se suele hacer un descarte con las fallidas u otras que parecen no ser las correctas en un viaje turístico. Por ejemplo, aunque se dice que mal de muchos consuelo de tontos, acordándome de la maldición que afecta a Granada con sus miserables grafitis, vi los de esta pared en Verona junto a la llamada casa de Julieta y quise reflejarla para desahogarme.
 
- Aunque menos mal que no todos pintorrean las paredes, algunos artistas lo hacen donde debe hacerse: en un cuadro. 
-     Pero, y la Torre de Pisa ¿no está inclinada?
-     Sí, bastante, pero había tanta gente que tuve que irme al lugar donde no se aprecia la inclinación y la verdad, ¿a que es muy bonita por sí misma?
 -          ¿Y quién no se lleva un recuerdo de Pinocho?
- Pero lo cierto es que el turismo es agotador, mira lo que pasa con tanto trajinar.
 - También la Toscana es maravillosa, su fruta, la luna, el sol…
 
-   - ¿Y cómo es posible pasar ante el coliseo de Roma y no reflejar estas modelos japonesas?

- Y el Vaticano es maravilloso, menos mal que ante tanto lujo y esplendor uno se alivia con las monjitas de la Madre Teresa de Calcuta. Amén